jueves, 18 de febrero de 2016

Si los sueños se escribieran…



Si los sueños se escribieran…

Si amaneciéramos con una hoja en la mesita de noche… habría más historias de ficción que programas de televisión…

Si los sueños se escribieran…

Podríamos revisar los temas pendientes, a la mañana siguiente, y despertar sin memoria, ni presión en los dientes.



Esa locura de perder los sentidos, de ponerlos en pausa, cerrar los ojos, apagar la luz y ensordecer por un tiempo; recrear entonces un sinfín de imágenes yuxtapuestas, desordenadas, sin origen, sin conexión; y en la inconsciencia volar, pero volar sintiendo, incluso el golpe al aterrizar.

Soñar viviendo una realidad alterna y escuchar un te amo de quien despierto nunca encontrarás, abrazarlo fuerte y reconocer la textura de su suéter amarillo en tu mejilla. Caminar por calles empedradas que desgastan tus zapatos favoritos, aunque no los tengas. Ver caer tus dientes en el baño, todos juntos sin explicación, y sonreír sin gracia en el espejo de un elevador; acariciar su pelo posando tu mano sobre la nuca, como si lo hicieras siempre, como si ese fuera un lugar común… aunque nunca lo hayas hecho, aunque nunca lo vayas a hacer.

Manejar a velocidades inimaginables, ser cómplice de caras conocidas, renunciar al trabajo, comer enormes trozos pastel, ver tu piel cambiar de color, odiar a los que más quieres, volar al intentar correr, ver ese rostro decirte te amo, ver esos labios pedirte perdón, sentir ese abrazo de reconciliación, quedarte en el mismo sitio al avanzar, descubrir la ansiedad de un grito enmudecido y despertar con un golpe entre la madera y tu piel…
Soñar, esa locura de poner los sentidos en pausa y reconstruir.



Si los sueños se escribieran…

Seríamos eternamente un amante nocturno, un ave aventurera, un adolescente desmedido, un chimuelo desesperado y un loco millonario.

Si los sueños se escribieran…

Tendría sus palabras escritas con tinta y las releería todas las noches para volver a soñar.

Si los sueños se escribieran…

Tiraría todas las plumas al suelo para no manchar las hojas con la absurda realidad.







Lucía Olivares
@Olivareslucia

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Somos el cielo y el infierno


Según cuenta un antiguo relato japonés, un belicoso samurai desafió en una ocasión a un maestro zen a que explicara el concepto de cielo e infierno. Pero el monje respondió con desdén: "No eres más que un patán ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!"
Herido en lo más profundo de su ser, el samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y gritó "Podría matarte por tu impertinencia".
"Eso”, repuso el monje, "es el infierno".
Desconcertado al percibir la verdad en lo que el maestro señalaba con respecto a la furia que lo dominaba, el samurai se serenó, envainó la espada y se inclinó, agradeciendo al monje la lección.
"Y eso", añadió el monje, "es el cielo":



Lucía Olivares.
@Olivareslucia

Somos almas de purgatorio, disputándonos un lugar entre el cielo y el infierno, movidos por nuestras emociones, estereotipándonos unos a otros por lo que decimos, por nuestras reacciones, por la manera en que nos hierve la sangre; hundiéndonos en los peligros de las pasiones o de los impulsos incontrolables.

No somos buenos, ni malos, somos el resultado de lo externo con lo que llevamos dentro, somos química; seres compuestos y complicados.

Somos historia y no está de más decir que lo fuimos… somos; así como somos, también, lo que seremos.
Soy historia desde la concepción hasta mi muerte, y llevo el tatuaje de las formas; de la forma en que mis padres me hablaron, de la forma en que aprendí a caminar, de la forma en que conseguí mi primer empleo, de la forma en que amé y me amaron; la forma en que eduqué a mis hijos, la forma en que viví la vejez y mi soledad. Todos hacemos lo mismo, estudiamos, trabajamos, amamos, comemos, la diferencia es cómo lo haces.

Somos una historia aislada, perdida, flotando entre la vida, complementando los tramas de otros, a veces destrozándolos, pero escribiendo siempre, siempre, aun cuando te quedes sentado en casa mirando girar el ventilador.

Fuego con fuego, quema; el fuego con agua se debilita; y el agua sola, tan indefensa y claridosa puede estropearlo todo. Somos materias distintas, con el poder escondido, con el poder incrustado en el punto más débil y delicado de cada ser. Somos fuertes en el hígado, en el corazón, en el estómago, en los pulmones, en la garganta. En nuestra debilidad está la fortaleza y en nuestra fortaleza la debilidad; por eso estamos ahí disputándonos un lugar en el cielo y el infierno, volviéndonos locos de emociones, queriendo a unos y aborreciendo a otros; por eso estamos aquí sintiéndonos incomprendidos, desesperados, ansiosos, con ganas de que otros sientan lo que estamos sintiendo.

El ser humano es la historia más interesante que existe, porque es única, porque es real, porque es continua, escrita por muchos y editada por el baúl de las memorias.


Somos historia, la más mágica de todas…



viernes, 18 de diciembre de 2015

¿Qué piensan las mujeres antes de dormir?


Lucía Olivares.

Qué piensan las mujeres antes de dormir… si es que dormir está en su lista de deberes, o será que pensar es la eterna y homicida actividad de las noches, de la cama, de los amaneceres…

“Las noches habitadas” de Alma Delia Murillo, habla de cuatro mujeres con insomnio, causado por distintas preocupaciones: la obesidad, la inexperiencia, los celos, inseguridades, tristeza, depresión, el trabajo, los hijos, el esposo, los amantes. La mujer contemporánea vive un mundo en el que es posible elegir, pero elegir significa renunciar y de la renuncia viene el reproche y del reproche el lamento y del lamento la ansiedad, la angustia, la desesperación. 

Claudia, casada con un hombre exitoso y una hija talentosa, se pregunta día y noche por qué dejó su profesión para convertirse en ama de casa, para servir a alguien más. Magdalena, la mujer de negocios, guapa, sexy, inteligente, está harta de los viajes y compromisos laborales, de llegar a casa y que nadie la reciba, de vivir sola y de alimentar su alma con amores pasajeros, de ser la querida de todos, aunque nadie la quiera.  ¿Algún día estaremos conformes? ¿Para qué tanta libertad si nos iban a generar estos vacíos existenciales, esas horas disfrazadas de lustros, esos relojes estáticos, esa realidad insatisfecha?

¿Eres Claudia? ¿Eres Magdalena? ¿O eres Carlota, la que se ve y no se gusta, la que se compara, la que reniega de su físico, la que quiere cambiar y no puede, la que aún no se conoce, la que sufre porque aun levantando la mano nadie la ve? ¿Tú quién eres? ¿Qué te quita el sueño?

Amar con ansiedad es amar mil veces, de una manera extrema e inquietante, es aferrarse a un amor duradero, es poner los ojos en todas direcciones y volar, atrapar, imaginar. Amar con ansiedad es angustiante, es como una manta que rodea tu cuerpo, es atraparte en algo vaporoso y dulce… Amar con ansiedad es pensar, día y noche… es pensar.

Qué piensan las mujeres antes de dormir… o cuando el sueño se ha interrumpido. ¿Qué piensan las mujeres mientras el bebé está llorando, mientras el marido ronca, mientras el novio está perdido, mientras el novio es imaginario? ¿Qué piensan las mujeres cuando quieren brillar y se sienten opacas, cuando están cansadas?
¡Qué piensan las mujeres cuando el despertador suena y no han dejado de pensar! ¿Qué piensas cuando ves tus ojeras en el espejo y por más que intentas no las puedes ocultar?

Hay mujeres como Dalia que se despiden de la vida porque se han cansado de luchar, pero hay mujeres que se aferran a la vida, se aferran a su cama, se aferran a sus sueños y que logran descansar.




sábado, 12 de diciembre de 2015

La sufrida de Frida

“Yo sufrí dos graves accidentes en mi vida: uno en el autobús que me tumbó al suelo… El otro accidente es Diego Rivera” Frida Kahlo




La primera artista mexicana en exponer en Paris; conocida por una vida trágica, llena de dolor y agonía, rodeada de importantes figuras de talla internacional, enamorada de su maestro, Diego, a quien le perdonó todo y de quien en silencio muchas veces se vengó.


Lucía Olivares.


La Casa Azul de Frida Kahlo, en Coyoacán, es uno de los museos más concurridos del país, recibe alrededor de 200 mil personas al año; un dato revelador es que ocho de cada 10 visitantes son extranjeros, lo que demuestra que es la artista latinoamericana más reconocida a nivel mundial. Más allá de los majestuosos y amplios jardines, de la arquitectura y el apego a sus raíces que se ponía de manifiesto en todas sus pertenencias, la propiedad encierra misterio, el misterio de una pareja de creadores que ganaron popularidad y reconocimiento en vida, contrario a lo que ocurre con la mayoría de los pintores en el mundo.


Su infancia interrumpida
“Hay algunos que nacen con estrella y otros estrellados, y aunque tú no lo quieras creer, yo soy de las estrelladísimas…”
La infancia de Frida estuvo marcada por una sucesiva serie de enfermedades, a consecuencia de la poliomielitis que contrajo a los seis años de edad; esto la obligaba a permanecer en cama por largos periodos de tiempo, dejándole como secuela una pierna más delgada que la otra, además de una soledad inducida, le era complicado acercarse a otros niños, algo que en muchas ocasiones plasmó en sus lienzos.
En 1922 ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria de la ciudad de México, dónde conoció a quienes serían los futuros intelectuales y reconocidos artistas nacionales. Sin embargo, el verdadero parteaguas de su vida habría sido a los diecinueve años cuando vivió uno de los más grandes accidentes que la marcarían por completo; el autobús  en el que viajaba colisionó con un tranvía, dejando a la pintora con graves fracturas de columna, clavícula, pelvis y costillas, su pierna derecha se fracturó en once partes y un pasamanos le atravesó desde la cadera hasta salir por la vagina, ella decía que esa fue la fría y atroz manera de perder la virginidad; Frida se sometió a 32 operaciones quirúrgicas que la obligaron a permanecer en cama y fue precisamente ahí, en su cama, para abatir el aburrimiento, que comenzó a pintar. Pintaba autorretratos, se plasmaba a ella y sus ininterrumpidos obstáculos para ser feliz.


El amor de Diego: El elefante y la paloma
Decir en todo es imbécil y magnifico. DIEGO en mis orines- Diego en mi boca- en mi corazón, en mi locura, en mi sueño…

Cuatro años después del accidente y con la intención de mostrar sus primeros trabajos, Kahlo buscó al muralista Diego Rivera en el edificio de la Secretaría de Educación Pública donde trabajaba realizando una serie de obras en los muros del lugar; Diego ya poseía fama y reconocimiento, no solamente como artista, sino como conquistador de mujeres, el típico Don Juan del mundillo cultural de México, y a pesar de las habladurías y de la diferencia de edad, Frida y Diego decidieron contraer matrimonio el 21 de agosto de 1929.
Su relación fue tormentosa, llena de infidelidades y desengaños, aunque también plagada de oportunidades y popularidad. Rivera era de esos hombres que se pueden adjetivar como “terroríficamente atractivo”, un hombre con cara de sapo y cuerpo de elefante, pero con el talento e ingenio que hacía perder la razón a cualquiera, principalmente a las mujeres de sociedad o a las más intelectuales del país. Frida lo sabía todo y lo plasmaba todo, así como su primer aborto que la dejó desconsolada y con ese sentimiento de soledad recurrente que la perseguía desde niña. Frida tomaba de cada experiencia o de cada desdicha, un motivo inspiracional para su obra, como lo fue “Henry Ford Hospital” y “Frida y el aborto”, donde dejó de manifiesto lo que por su cuerpo y su mente ocurría.
A pesar de las infidelidades y de la “mala vida” que Diego aseguró haberle dado a Frida, él siempre habló de ella como su gran y único amor; se convirtieron en un dúo misterioso y admirable, críticos y directores de trabajo del otro. Rivera solía describir a Frida como “ácida y tierna, dura como el acero y delicada como el ala de una mariposa. Adorable como una bella y profunda sonrisa y cruel como la amargura de la vida”, vida que él le había ayudado a vivir.





Su sexualidad
“Donde no puedas amar, no te demores”

Buscaba el amor en todas partes, para debilitar un poco de su sufrimiento, por eso no le negaba el afecto a nadie, era bisexual y al descubrir que entre las infidelidades de Diego se encontraba su hermana Cristina, la menor y más cercana a la artista, decidió vivir sus encuentros sexuales sin temores y aspavientos. Ambos se sabía infieles, ambos se celaban, pero también se perdonaban y respetaban su libertad.
Entre la lista de amantes de Frida se ubicaba Leon Trotsky, Chavela Vargas y Jaqueline Lamba, quienes fueron inquilinos de Frida y Diego en su casa de Coyoacán. A la lista se agrega el pintor alemán Heinz Berggruen, el fotógrafo estadounidense Nickolas Muray, el escultor Isamu Noguchi y José Bartolí.
Ahora, a Frida se le conoce como figura máxime del feminismo en México, por superar la tendencia machista de su tiempo y por su fortaleza ante el dolor; aunque hay quienes critican su postura permisible que llevó la libertad a libertinaje, usando el matrimonio como un puente profesional y no como un lazo de amor basado en el respeto. Frida fue una mujer impositiva, con una personalidad tan fuerte que llegaba a ser imitada en el resto del mundo; una mujer con una fortaleza externa impresionante, sin embargo en su obra muestra la debilidad interna que no la dejaba dormir.


El mundo y el apogeo
Yo aquí en Gringolandia me paso la vida soñando con volver a México.

Uno de los mayores logros y emblemas de la pintora mexicana fue exponer sus pinturas en el Museo de Louvre, en Paris, por una invitación del artista André Breton, mismo que la llevó a exponer a Nueva York. Frida era una figura imponente por su marcada identidad mexicana en todo lo que llevaba puesto y en todo lo que representaba. Actualmente, el rostro de Kahlo se ha convertido en un emblema, tal como la lengua de Kiss en las playeras negras,  o la bandera de Estados Unidos en los trajes de baño; la imagen folclórica de Frida se ha vuelto tan comercial que ya no se ve únicamente en los museos y galerías, sino en los escaparates de importantes marcas europeas, en boutiques y tiendas de ropa en línea, como símbolo de rebeldía y al mismo tiempo de distinción, esta tendencia representa en los diseñadores una manifestación del empoderamiento de la mujer. Ahora el rostro de Frida funciona, en muchas áreas, como un producto más de la mercadotecnia.
Lo cierto es que, en vida, Frida Kahlo no siguió ninguna tendencia, fue viviendo así como le fuera posible, con sus accidentes, sus estrellas, sus amores, con sus obras y con Diego.








sábado, 12 de septiembre de 2015

Mujeres de postal



Por muchos años la única tarea que desempeñaba una mujer era ser esposa y madre, ese ha sido el principal estereotipo que el movimiento feminista ha querido destruir, desarrollando otro incluso más demandante y exigente, el de la mujer trabajadora y exitosa, madre, deportista, guapa, ocupada de su familia, con conocimientos de nutrición y gastronomía; ese contra estereotipo visible en anuncios y programas de televisión es también una carga pesada.

Lucía Olivares.


Un joven estudiante de periodismo realizaba una entrevista vía telefónica a una investigadora de renombre que vive en la ciudad de México; ella le habló de su profesión, de los estudios recientes que había publicado, de los tres idiomas que domina - además del propio -, de su gusto por las artes que la había llevado a exponer su obra pictórica en una de las salas más importantes de la ciudad y como dato adicional, de su familia.
Sorprendido por la cantidad de actividades de aquella mujer y por la exigencia de las áreas en las que se desempeña, a Mario sólo le restó una pregunta: No entiendo, ¿Cómo le hace?
A lo que ella respondió: Siempre voy despeinada, como en tuppers y tengo ojeras; con una sonrisa en los labios que no se veía, pero se escuchaba.

Luego de esas declaraciones y el impacto que en él generaron, Mario decidió darle otro giro a su reportaje, hablar de las mujeres que trabajan, de su incursión en el ambiente laboral, los retos y el equilibrio entre la casa y la oficina.



Las mujeres que trabajan

En México, la participación económica de las mujeres – mayores de 15 años y con al menos un hijo – es de 44.1%, de las cuales casi el 98% combina el trabajo con el quehacer doméstico, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
Recientemente, el INEGI junto al Instituto Nacional de las Mujeres elaboraron la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo, la cual arrojó que las mujeres trabajan más que los hombres, dedicando cerca de 92 horas semanales al trabajo del mercado y del hogar.
Cifras de dicho sondeo apuntan que a partir de los 25 años las mujeres dedican más de 20 horas, en promedio a la semana, a las labores del hogar, que desde los doce años se aprenden como un requisito indispensable de la feminidad. No es casualidad que luego de la primera sopa de arroz exitosa algún miembro de la mesa exprese con orgullo la famosa frase: “Ya te puedes casar”; tampoco es casualidad que los niños jueguen con pelotas, carritos y pistolas de agua, mientras las niñas preparan un pastel en su cocinita o arrullan a un bebé en sus brazos.
Por muchos años la única tarea que desempeñaba una mujer era ser esposa y madre, ese ha sido el principal estereotipo que el movimiento feminista ha querido destruir, creando otro incluso más demandante y exigente, el de la mujer trabajadora y exitosa, madre, deportista, guapa, ocupada de su familia, con conocimientos de nutrición y gastronomía; ese contra estereotipo visible en anuncios y programas de televisión es también una carga pesada.



Retos de la mujer trabajadora

El principal reto al que se enfrenta la mujer profesionista es la coordinación entre el trabajo y la familia, sin embargo, esto no le corresponde únicamente a ella, sino también al gobierno y las empresas, que de acuerdo a las modificaciones de la Secretaría del Trabajo, deben ofrecer prestaciones laborales distintas como jornadas de trabajo más reducidas, horarios flexibles y permisos por maternidad, que ronda en las 12 semanas con goce de sueldo.
Otro desafío es incursionar en áreas donde una mujer no es bien recibida, a pesar de la supuesta apertura de la época. Según PageGroup la mayoría de las mujeres trabajadoras se ubican en el área de ventas y las profesiones más comunes del género (que además son las peor pagadas) son psicología, educación y enfermería, es decir, lo que ya se hacía en casa, los conocimientos básicos que un ama de casa pone en práctica con los miembros de su familia.
Los logros profesionales de una mujer, comúnmente se ven mermados por un tema sexista, que no es otra cosa más que un pensamiento medieval traído a la modernidad; ocurre en ambos casos, se critica la escalada laboral de una mujer dando por hecho que fue ayudada por un hombre, así como quien sube de nivel socioeconómico cuando contrae matrimonio. A la mujer - o entre mujeres - le cuesta aceptar que es capaz crecer por sí sola.



Rompiendo estereotipos

Fue hasta 1955 que la mujer mexicana pudo emitir su voto, esto es sin duda un fuerte parámetro para imaginar las limitaciones de género antes de esa fecha. Aquella que deseaba acercarse a la
ciencia o a la literatura, tenía, en cierta parte, que renunciar a su condición de mujer, como es el caso de Sor Juana Inés de la Cruz, que enamorada renunció al amor, con el afán de poseer un derecho humano: el conocimiento.
No genera extrañeza que Disney, la compañía divulgadora de los mayores referentes sexistas, haya incluido en su cartel de películas a una mujer valiente, aguerrida, ágil y sacrificada que tuvo que disfrazar su cuerpo para mostrar esas características que también son propias del género, pero que por mucho tiempo se anularon: Mulán, la única princesa que ha salvado a su príncipe. Esta leyenda china, surge a partir del poema de Guojian Chen “Balada de Mulán” que precisamente aboga por la igualdad de géneros. Cuando ves una pareja de liebres correr, ¿Quién podrá distinguir entre el macho y la hembra?



¿Y ella dónde?

La situación lejos de mejorar, cada día es más pretenciosa…
La mujer en sociedad debe estar en perfecta armonía con la belleza; son características distintas entre géneros lo que potencian su incursión o relevancia en un grupo, mientras en los hombres la posición económica es el principal factor, además de la “triple f” (feo, fuerte y formal), a la mujer le corresponde la “triple b” (buena, bonita y barata), que entre broma y broma describe a la dama idealizada de todos los tiempos.
Se habla de un descuido físico cuando ya no encuentras esos quince minutos extra para secarte el cabello y coordinar el barniz de las uñas con la ropa, o cuando tienes que cancelar la visita al ginecólogo y llevar a cuestas un problema de fertilidad; cuando intentando ser esa súper mujer de los anuncios de televisión, te quedas en la línea entre lo que “deberías y no deberías ser”.
Detrás de los escritorios de esas mujeres que trabajan por necesidades distintas, detrás de la figura exitosa o la dureza de un trato, hay una historia, donde persiste el miedo a las llamadas de la guardería y donde el horario de salida es en realidad el inicio de una nueva jornada.
Esas mujeres hermosas, que comen sano todos los días, que son directivas de una empresa, que llevan los tacones sin cansancio y el pelo perfectamente acomodado, no existen, como dijo Alma Delia Murillo, autora de “Las noches habitadas” durante la presentación de su libro en Torreón, y si existieran, eso sería una pesadilla.



A Mario se le fue el tiempo documentándose sobre su tema en un café internet a varias cuadras de su casa, salió cuestionándose cómo luciría su entrevistada más allá de la foto de estudio que aparece en internet cuando tecleas su nombre, cómo serían sus hijos, cómo sería su vida…

El joven regresó a casa pasadas las once de la noche; su mamá lo esperaba en la cocina, con el plato servido junto a una jarra de agua fresca. Mario se detuvo a mirarla con una sonrisa, despeinada, comiendo en un tupper y con ojeras.

miércoles, 15 de julio de 2015

Te quiero con la misma intensidad de mis disgustos

Te quiero con el mismo poder de mi mirada impregnándose en la tuya, tratando inútilmente de que leas mi mente y no mis ojos, no mi ceño, no mis labios apretándose uno con el otro.

Te quiero con la misma fuerza con que impulso mis palabras, no cuando despierto, ni cuando estoy a punto de dormir; te quiero con la fuerza de mis palabras cuando me sorprendo, cuando la rabia me ahoga, cuando la desesperación se apodera de mi cuerpo y ya no hay espacio para correr.

Te quiero con la misma intensidad de mis tristezas, cuando siento que el corazón se sale y no lo puedo detener. Te quiero en cada insomnio, en cada tiempo muerto y en esas pausas vivas.

Te quiero con la espontaneidad que me mete en problemas, que asusta, que envenena. Te quiero con la furia con que leo una noticia, con la impotencia de hacer sin resolver;  te quiero en los pensamientos fríos y templados; en las noches cortas, en los días difíciles; en la obscuridad de la incertidumbre y en la luz de los hallazgos.

Te quiero con la misma intensidad de mis disgustos; con la misma seguridad con que me paro de mesa cuando algo me molesta, con esas ganas de abofetear a quien insulta, a quien denigra, a quien sobaja. 
Y te extraño, te extraño cuando miro a la puerta y no estás, cuando busco entre las cortinas y no apareces, cuando digo tu nombre y no respondes, cuando no sé si estás o no estás.




Lucía Olivares.

@Olivareslucia

martes, 12 de mayo de 2015

La cultura de la clase mata la cultura del esfuerzo


Which is the fastest way to build a small fortune?  Starting for a large one.


El Mirreynato, es el nombre que el periodista Ricardo Raphael le dio al fenómeno que vive nuestro país, este momento en que las aspiraciones de crecimiento son, en su carácter más real, sueños. El mirrey es el joven que tiene asegurado su futuro, ¿Por qué? Porque sí,  ese fue el privilegio que obtuvo por el cambio de época.

“El Mirreynato es un régimen moral donde predominan la ostentación, la prepotencia, la impunidad, la corrupción, la discriminación, la desigualdad, el desprecio por la cultura del esfuerzo, el privilegio que otorgan las redes familiares y un pésimo funcionamiento del ascensor social” esto es lo que escribe Ricardo Raphael antes de dedicarle 10 páginas a hablar sobre Ostentación, esa forma tan vulgar y desmedida de exponer lo que tienes y lo que haces con lo que tienes. El gasto ostentoso no sirve para otra cosa que para obtener un lugar dentro de la parte más elevada de la pirámide: un señor le compra a su hija una bolsa Louis Vuitton aunque represente la mitad de su salario, sólo porque ese bolso le dará la oportunidad de conseguir marido de un extracto social privilegiado, una especie de inversión; jóvenes compran animales exóticos, coches que en la ciudad donde viven no pueden conducir o relojes que no usarán por la inseguridad. El objetivo de esos bienes no es más que impresionar a su círculo de amigos, eternizarse en redes sociales para luego ubicarse dentro de la élite.

¿Y las mirreinas? Este término no existe, porque la mujer no aparece en este libro a la par del hombre. La mujer en este régimen no es más que la acompañante del mirrey; estos jóvenes no buscan una pareja con atributos intelectuales, buscan alguien que, como un reloj o un coche, les represente únicamente miradas de envidia. El lema de la mujer en ese entorno bien podría ser “Calladita te ves más bonita”… pero eso sí, bien vestida.

Veremos a algunos divirtiéndose con el video de graduación del Instituto Cumbres México, podemos “no tomarlo tan en serio”, pero al escuchar a una niña decir que “daría lo que fuera por tener un novio así” preocupa que ellas y por supuesto sus familias realmente piensen que un joven misógino, prepotente, clasista y tonto representa un excelente partido, un modelo aspiracional; y que ese podrá ser el mayor logro de su hija: casarse con un hombre rico.  La hija de Roberto y Martha se casó “muy bien casada”… aunque sea presa de humillaciones y silencio por el resto de su vida, pero lo vale al reconocer que ya recorrió el mundo, sus hijos estudiarán en Europa y ella no tendrá que preocuparse por dinero jamás. “El matrimonio sigue siendo el principal instrumento de movilidad social con que cuentan las mujeres”.

Otro de los beneficios de un mirrey es la impunidad. El que roba una cartera de huevos es un ladrón y lo paga en prisión, el que roba millones de pesos es un representante nacional  y lo paga viviendo en las mejores zonas del país o del mundo. Hank González inmortalizó la frase “Un político pobre es un pobre político”, ahora simplemente un político pobre no es político.


Los Trabajadores
Mientras que el 93% de los mexicanos gana menos de 10 mil pesos, diputados y senadores tienen una dieta mensual de de 117 mil pesos. La productividad en nuestro país aumenta… los salarios no. La imagen de México en el extranjero es deplorable y la lista de candidatos parece un chiste mal contado, con personajes de la farándula postulándose como representantes nacionales y una ciudadanía tan desesperanzada y desconfiada de las instituciones que prefiere darle el voto a quien la hace reír en televisión. ¿Cómo repartirías 34 pesos para vivir al día? Ese es el ingreso de casi 36 millones de mexicanos. Aunado a eso, más de 31 millones de personas en nuestro país no están inscritas en ningún sistema de seguridad social.

Artículo 123 de la Constitución Mexicana:

Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.


El dinero dista mucho de los modales y la educación. Ricardo Raphael le dedica sus últimas páginas a este tema, a los resultados vergonzosos de la prueba PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) en los que el estatus social no tiene ninguna injerencia. El resultado de quien paga 25 mil pesos mensuales o 500 bien podría ser el mismo.
Lo cierto es que México exhibe uno de los indicadores más bajos de correlación entre ingreso, educación y movilidad social.


El Mirreynato lo hemos creado todos, es un fenómeno que se extiende y rebasa todas las clases sociales; un modelo que hemos aceptado y adoptado, una devoción innecesaria a aquel que ya tenía la mesa puesta, una necesidad imperiosa de ser la perfecta esposa abnegada y la tolerancia a que te hagan sentir pequeño. Oscar Wilde decía que el único deber que tenemos con la historia es reescribirla; para algunos escribir ya es complicado, pero se hace, se dice y se vive así como lo vayas sintiendo, porque un Mirreynato avergüenza y no nos deja crecer. La corrupción de unos reduce las posibilidades de cada ciudadano para mejor su calidad de vida, según revelaron expertos del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, en su último reporte; la corrupción e impunidad de una minoría mantiene pobres a 55.3 millones de mexicanos



Datos de desolación:
  • -          De acuerdo con el Reporte sobre la Discriminación en México 2012, 8 de cada 10 delitos cometidos en el país no se denuncian ante la autoridad.
  • -          Según la falaz norma mexicana, 9 de cada 10 pesos gastados por los participantes en las elecciones se paga con dinero del contribuyente, pero esa verdad nada tiene que ver con la realidad.
  • -          De los 27 millones de mujeres que son madres, 53% no cuentan con seguro social y 8 millones no tienen una pareja que las acompañe en la responsabilidad de los hijos.
  • -          El riesgo de que un niño indígena muera en México por diarrea, desnutrición o anemia es 3 veces mayor que el prevaleciente entre las personas no indígenas.
  • -          El Reporte “Gobernar para las élites” dice que el 1% más rico de la población mundial ostenta una riqueza 65 veces mayor a la que posee la mitad de la población de la Tierra.
  • -          En promedio, los casi 36 millones de individuos condenados a la parte baja de la pirámide cuentan con 34 pesos de ingreso cotidiana para enfrentar mal sus carencias.
  • -          En México una familia cuenta con ingresos de 2.5 millones de pesos y otra con 2300 pesos mensuales.
  • -          En México más de 31 millones de personas no están inscritas en ningún sistema de seguridad social.
  • -          62% de la población trabajadora mexicana se encuentra en la informalidad.
  • -          8 de cada 10 mexicanos jamás podrían hacer turismo siquiera en los hoteles de Cancún, y mucho menos en Los Cabos.
  • -          México exhibe uno de los indicadores más bajos de correlación entre ingreso, educación y movilidad social.


Antes de abrir la boca para decir naco, gato, asalariado, jodido, godín, achichincle; el mirrey debería detenerse a pensar cuánto ganaría sin la fortuna de papá.

“Si yo levanto la ceja y hablo con repugnancia de tu vida es porque en algún lugar temo que tu circunstancia termine siendo la mía”.



Lucía Olivares
@Olivareslucia