domingo, 21 de agosto de 2011


Que nos roben la sonrisa es como robarle la letra a una canción…

     Cuando no hay sorpresas, cuando tienes miedo a salir viviendo, cuando la voz se convierte en murmullo y la fuerza de una mirada termina escondiéndose, termina detrás de un muro, el más alto que encuentre para sentirse seguro… aún sin comprobarlo, para sentir que huye aunque el temor se quede dentro. ¿Entonces? Aquel podrá lamentar su desdichada vida y reír de los miedosos mientras duerme solo, el otro acompañado llora de rabia sin encontrar solución… ¿Nos perdimos? ¿Dónde está la parte en la que alguno se divierte? ¿En qué momento nos volvimos tan incongruentes?
    Mis ojos quieren ver de frente, mi cabeza siempre hacía arriba, no nos gusta abrazar el piso… es como un novio frío. Podríamos optar por disfrutar sentirnos vivos, sólo me queda esa pregunta… ¿En dónde nos perdimos?


Lucía Olivares.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Encerrada en libertad.

Lucía Olivares.

Encerrada en la libertad, atrapada por el viento, sedienta por los lagos, ahogada entre los árboles, deseando un vacío innecesario, extrañando lo que no conozco y deseando lo que no imagino.
Camuflaje natural, sentimiento abismal y amarga dulzura. Observo tu paso sin recato y recojo tu aliento entre los  hojas, busco miradas más no recibo nada. Sentirme ajena de lo que formo parte, sentir distante lo que me acaricia, volar siquiera puedo, respirar así, así no apetezco.
Y ver mis  manos llenas de magia para aquel que crea en ellas, ver mis alas siempre dispuestas por si alguien  las necesita, luego sentir que mi cabello forma parte del viento, que lo respiras y sientes en tu cuerpo pero no volteas a verme, no sabes que soy yo, que esa luz que a veces te guía son destellos que surgen de mi corazón.
Querer esconderme… así era el pasado, ahora me expongo frente a una libertad que ha cambiado, en  un mundo ciego, donde se es una pieza y yo no formo parte de ellas. Ahora observo desde lejos y mis lágrimas caen en tu rostro y así como los  humanos lo simplifican todo crees que es agua, sin conocer la complejidad que ese líquido recoge y lo que una de ellas cuesta… al  menos para mí.
Camino pensando que algún día te atreverás a sentir, que algún día te detendrás, respirarás profundamente y observarás, no importa que, tampoco importa cuando, sólo deseo que ese momento exista.
Junto al lago, con mis manos tocándolo y el agua que no moja, agua que se ha vuelto dura, pero que me gusta sentir. Detrás de mí, un hermoso árbol que me abraza para sentir calor y por el que puedo mirar sin sentirme expuesta y ese viento que acojo y al exhalar libera luz, una amalgama de colores brota de mi cuerpo y creo amor para quien pueda verlo.
Libertad que me ha vuelto esclava del mundo, libertad que ahora sólo me deja mirar.

miércoles, 20 de julio de 2011

Días.

I
Sola como nunca, pero eternamente
Sola por coraje o por decisión
Eligiendo la efímera estadía
Y arrancando el lazo de protección.

Si me estiro, mi mano no te alcanza
Si pregunto, tú no responderás
Si te busco a pesar de la distancia
Yo me abrazo y te siento a mi llegar.

Y aunque sola y atenta a mi partida
He de contarle a este mi sentir
Que una pluma roja se desliza
Y la otra mano sujeta un jazmín.
 ¡Gracias mamá!

II
¡A VIVIR! Odin Dupeyron.
Soy inteligente cada vez que me permito elegir, soy inteligente cada vez que digo lo que siento y siento que vuelo por decirlo, soy inteligente cada vez que soy humano, cuando tengo sólo seiscientos pesos para vivir y LOS VIVO, no los sufro, no los lamento, soy humano cuando entiendo que no “tengo que”  nada en esta vida, cuando “opto por” hacer lo que me plazca,  cuando mi única obligación es probar de todo por lo menos una vez en la vida, soy humano cuando he aprendido que las cosas mueren hasta que dejo de pensarlas, que mi vida es una película y los actores los elijo yo.  Ahora que si quieres compartir conmigo tus miedos, amores, frustraciones, anhelos, experiencias… ¿Qué te parece? ¿Nos tomamos un café?
¡Gracias Odin!

III
El mensaje más oportuno, llamándome querida me invita con los suyos, con esas personas que tienen tanto que enseñarme, con esas personas que pensaba inalcanzables y ahora tengo de ellos lo que ni siquiera imaginaba. Cuando haces lo que amas obtienes hermosos resultados, cuando explicas una emoción elevas al lector, cuando eres tú pero con otro nombre se te quita el miedo… a ser.
Recordar que la puta es puta, que la caca es caca y el pendejo es pendejo… hablemos directamente. ¡Quiero escribir!
¡Gracias Adela, Agustín y Mariana!

IV
No puedo buscar para el otro, siempre salgo yo, lo tomo y me voy… me quedo.

No sé quién eres, ni donde estoy, pero es mi estado ideal, que el viento juegue conmigo y una fogata me acompañe, comamos juntos y tomemos café, hablemos del mundo y de un alfiler, pues somos amigos aunque te acabo de conocer.
¡Gracias Gabo y Ale!

V
Podemos tener miles iguales a nosotros, con la misma ropa, la mista estatura, los mismos ojos, el mismo color de piel, pero sin vida… Quítate todo eso y lo que queda eres tú.
A veces un elote puede parecer un churro de cajeta, y es que siempre vemos nuestros antojos.

“Pies, para que los quiero si tengo alas para volar” Frida Kahlo.
¡Gracias Frida por estar en todas partes!

VI
No me puedo perder si camino, hemos siempre de encontrar un punto de reunión.
¡Gracias Polo y Gaby!

VII
Cierra los ojos y mantén bien abierta la mente… cuidado con los lobos que quieren vivir.
¡Gracias Cuqui!

VIII
Disfruta las caídas, siempre te hacen reí. ¡Gracias Andrea y Juanpi!

Mientras esperas ansioso yo me siento cerca y lejos,
Cerca de quien desconozco y lejos de tus dulces ojos.
Mientras existo en tu mente, estoy en nada y atrapada,
En la nada estoy sentada, inmóvil y alterada.

Si derretir el tiempo pudiera haría de esto un chocolate
Y deshecho en mis manos mancharía al de a lado
Si de pronto me miras… estás un poco obsesionado,
Aún no llego a donde tengo, aún no llego a donde quiero.

Conoceré por fin la ausencia al mirar tus ojos,
Entenderás el miedo a tenerme en otros.
Conoceré tu vida dibujada en la mía
Y entenderás que tendrás que decir adiós todos los días.
¡Gracias papá! 

Lucía Olivares.

…El tiempo elige lo que se lleva, nosotros elegimos lo que se queda.

domingo, 3 de julio de 2011

Hoy, el cielo ha llorado.

          A veces no escuchamos lo que la naturaleza dice, a veces olvidamos que el Sol no tiene twitter, que en las montañas no hay señal, que el mar no tiene cuenta en facebook.  Hemos aprendido a usar los ojos solamente para admirar, prestándole atención a aquello que nos parece bello, aquello que inconscientemente deseamos ser; no creo que esa sea la función de ninguno de nuestros sentidos, por el contrario, pienso que nuestras manos, ojos, oídos, nariz y boca son medios de comunicación reales, los más efectivos y directos… los únicos sinceros, ¡Y no los usamos! Los reemplazamos por tecnología, por distancia, cámaras y dígitos.
          Hoy el cielo ha llorado, de repente las nubes lo quieren proteger, frecuentemente  se enoja, se calienta, luego nos grita y nos asustamos, pero nunca tratamos de comprender. Hay que prestarle atención al mundo, hay que escuchar lo que las palabras no dicen,  hay que oler más que perfumes, hay que besar con la mirada, hay que tocar y no siempre por gozo, hay que ver y al mismo tiempo pensar.

A  mí no me gusta que el cielo llore… me puedo preocupar.

                                                                                                                                Lucía Olivares.

jueves, 9 de junio de 2011

¿Soy feliz?

         Me lo he cuestionado tantas veces y me es tan difícil dar una respuesta tajante: Sí o no, simple, sin justificaciones. La pregunta me forza a recordar a mis padres, su cariño, su presencia, sus cuidados; luego a sentirme, sentirme única y con la capacidad de hacer con mi mundo lo que decida, respirar libertad, ser libre de pensar, sentir y decir lo que se me venga en gana. Los sueños guían mi vida, los anhelos pronto alcanzados, las palabras tatuadas y los amores pronunciados… me hace feliz su búsqueda, me hace feliz la lucha y espero me haga feliz su cumplimiento. Se dice que lo que te hace feliz también te hace desdichado, que sólo aquello que te hace sonreír te hará algún día llorar, que sólo la ruina te lleva a la fortuna , que sólo las caídas te hacen levantar.
         Tal vez sea feliz por la desdicha y la fortuna, que triste sería mi vida al sentirla completa, que triste despertar por la mañana sin tener una encomienda, que triste llegar a la noche sin un examen de conciencia.
Podría decir que soy feliz, que me hace feliz el supuesto camino a la misma felicidad.

Lucía Olivares.

lunes, 6 de junio de 2011

Definir inteligencia

Definir inteligencia… palabra que siempre se describe como una capacidad, una capacidad de entender, aunque en realidad las capacidades todos las tenemos, ¿Por qué entonces la humanidad clasifica a un pequeño número de personas como inteligentes? ¿Por qué entonces inteligente es aquel que sabe más?, ¿Aquel que me hace sentir pequeño tan sólo con su mirada?, ¿Aquel que siendo igual que yo puede hacer que miles de personas actúen guiados por sus palabras? He llegado a la conclusión de que esas definiciones no se acercan ni un poco a lo que es la inteligencia; ser inteligente es un reto mucho mayor que resolver una enorme ecuación, que leer millones de libros, que hablar muchísimos idiomas. Las personas que se conocen por ser inteligentes tuvieron primero que confiar en ellas mismas, tuvieron que quitarse todos sus miedos, tuvieron que aceptar su individualidad, tuvieron que aceptar la incomprensión y amar al ser que vive dentro de ellos y que conocieron en ese hermoso lugar llamado soledad.

A lo largo de mi vida, me he dado cuenta de que no se necesita inventar un software, descubrir una formula química, ni crear una máquina del tiempo para ser inteligente. Inteligente es aquel que vive su vida y la vive para ser feliz, es aquel que se atreve a sentir un sinfín de emociones, es aquel que no se queda con las ganas de nada, es aquel que ama pero se cuida, es aquel que siente dolor pero no cree necesario el sufrimiento, es aquel que hace lo que le gusta aunque a los demás les perezca tonto, es aquel que al final del día pueda dormir tranquilo porque dijo lo que sentía, hizo lo que tenía que hacer, lloró si se sentía triste, gritó si se encontraba enojado y no paró de reír si estaba muy feliz; es aquel que disfrutó ese silencio del que todos huían, es aquel que encontró maravilloso el cielo y que no se molestó por prender la televisión; es aquel que suspiraba profundamente imaginando cosas hermosas cuando lo que veía no le gustaba; inteligente es aquel que tiene la habilidad de crear su propio mundo y no quejarse de que vive en un basurero.

Lucía Olivares.


miércoles, 1 de junio de 2011

El viento cambia de color

Iba por la calle caminando sin pensar, lo veo y me recuerda a mi hermano años atrás, no me explico su mirada y la cara ya manchada, no encuentro sus zapatos y su padre… ¿A dónde fue?
El viento cambia de color, los árboles ya no dicen adiós y  la música se saturó. Sangre, el piso ensangrentado, armas blancas, fuego y temor, ¿El Sol? ¿Se cayó? ¿Lo tumbaste tú? ¿Lo tumbé yo?. Aquel niño temeroso no deja de temblar, sus manos se hacen fuertes mientras las lágrimas deja brotar; pasaste sin detenerte, tenías miedo tú también, el auto no frenaste, pues no hay tiempo que perder. Todos buscan un refugio y escondiéndose del mundo gritan y piden piedad y salvación; el niño conserva su lugar y prepara los oídos que con las manos ha de tapar. Inquieta y consternada me conservo de pie y la música se presenta, no es un coro celestial, se hace fuerte y estalla como un meteorito en el mar; vista nublada, calor corporal, movimientos fallidos, gritos sordos, corazón sin función.
Iba por la calle caminando sin pensar, sin pensar que esa mañana mi corazón dejaría de funcionar.

Lucía Olivares.