viernes, 15 de febrero de 2013

Una historia real


Juana la Loca, hija de Isabel la Católica y madre de CARLOS V. ¡He elegido un chocolate sumamente complicado! ... eso pensé al escoger esa barra de chocolate que parecía tan común, popular, indefensa y deliciosa; después me enteré que su madre era una demente, mejor dicho, se hacía pasar por loca en los momentos que más le convenía, celos, regularmente; por si fuera poco, Juana se caso con Felipe “El hermoso”, dicen que es recordado de esa manera por ser su único atributo… pobre hombre guapo.
Juana era la tercera hija de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, “Los reyes católicos”, quienes tenían un atractivo plan para la niña, ustedes saben, “política exterior”, España necesitaba crear lazos con Francia y una boda era buena idea, así que recién cumplidos los 16 años, Juana se casó con el hijo menor del emperador; por fortuna de los ojos de la niña, él era hermoso, por desgracia para su carácter, él era hermoso.


Y nos comemos el nombre y con él una historia.

Así pasa con las personas, somos resultado de las decisiones de nuestros antepasados; cuando se habla de que somos únicos seguramente se refieren a la historia que entrelaza vidas y caminos, que une países, genera riquezas, conflictos, lágrimas, hijos y más hijos. Infinidad de momentos conforman nuestro ser y por eso somos habitantes del mundo sin nacionalidad fija, por eso somos unión de apellidos y sobrinos de muchos vecinos, por eso somos tan complejos y tan disfrutables.


Lucía Olivares
@Olivareslucia

domingo, 27 de enero de 2013

Era él


      Arrugando los pies que guardaban unas calcetas moradas como sus labios, las manos encogiéndose entre sus mangas, algunos cabellos queriendo resguardarse en sus fosas nasales, las pestañas heladas, la piel agrietada y unas ganas incontenibles de visitar el baño, por cuarta vez. 
Lo estaba esperando desde las seis.

El clima podrá ser dulce o amargo, pero siempre acompaña, roza tu piel, a veces la acaricia, te hace sudar, estremece el corazón.

Habían quedado de verse para discutir su amor, en una zona escondida para hablar solos los dos. Una relación fracturada por el tiempo, la distancia y el alcohol, la firmeza de una dama y la desidia del varón. 
La taza de café tenía marcado cada trago, niveles distintos de impaciencia, sorbos tranquilos y desesperación. Trataba de humectarse los labios con su lengua, le preocupaba no verse como una reina, que al recibirlo su nariz fuera un copo de nieve y que los pies se le fueran a entumir. Lo esperaba sentada con la cara entre las rodillas, mientras repetía una y mil veces lo que iba a decir; junto a ella unos zapatos negros de tacón, altos, muy altos, pero no lo suficiente para verlo de frente; en su bolsa la fragancia favorita y una carta que protegía un sobre color melón.
La noche era oficial y su espera una sentencia, la soledad una delicia que en ese momento no le apetecía. Se quitó los calcetines para subirse en los tacones y los dedos no podía ni separar. Una luz roja en el celular le avisa que tiene un mensaje. "¿Y si nos vemos otro día? está haciendo mucho frío" ... era él.





Lucía Olivares.
@Olivareslucia


jueves, 27 de diciembre de 2012

¡Esto es, poéticamente justo!



Hace meses subrayé en un libro un término que no acababa de comprender "poéticamente justo", me gusta la forma en que se lee y como la vida me quiere mucho, ahora, me muestra el significado.
¡Esto es, poéticamente justo!

La poesía es un sentimiento verbalizado que la mayoría de las veces se convierte en el reproche más fino, más dulce.

         A mí me parece poéticamente justo que tu bote se hunda después de haber remado tres días sin descanso, me parece poéticamente justo que un hombre te deje después de amarlo tanto, y es poéticamente justo que te arranquen el tesoro que tú solo fuiste a buscar, que te roben el dinero que trabajo ha de costar.
Resulta poético ver sangre en el bondadoso y grasa en el mafioso, engalanar al estúpido y burlarse del otro, también es poético envejecer agradecido y vivir atormentado, amar a una “cualquiera” y mantener a tu enemigo. Es poéticamente justo que te arrebaten las uñas para con ellas rascarse la espalda, que te corten el cabello para hacer tapetes o rellenar almohadas; también es posible un mundo viscoso y una cocina helada, saludar a un amigo y recibir cachetadas, cantar por la noche y no despertar mañana.

La vida es poéticamente justa, se voltea, te sorprende, te quita, te da, te alimenta, te mata, te endulza, te envenena, te revienta, te vuelve loco, te enamora, te derrite, te amarga, te abraza, te besa, una, dos, tres, muchas veces, te ahorca, te idiotiza, te entristece, te entristece mucho, te anestesia, te sube, alto, muy alto, te tumba, te vuelve a abrazar… ¡Qué rico! Sí, a pesar de los pesares los poemas son reflejos de la vida de los seres humanos y qué dicha vivir con el nada asegurado. 
De manera personal, después de mucha felicidad siempre viene la justicia poética y esa, ¡se goza! porque cuando se hunde tu bote después de haber remado tres días, una semana o seis meses, llega un helicóptero y te lleva a tu destino en minutos cantándote entre cielo y cielo.

Lucía Olivares.
@Olivareslucia

sábado, 8 de diciembre de 2012

La cera en tus yemas

           Y de repente es nada cuando luego sientes que la fatiga se acaba. Y de repente es nada, cuando de tener todo, nunca terminabas. De repente es nada un Sol amarillo que te alegraba, la mano áspera que anhelabas, los ojos tristes que antes no te miraban, los tenis sucios que soñabas junto a tus zapatos del tres, el saco que podría abrazarte apenas dieran las seis, el coche que no conducirías porque ahí estaría él, la visión de veinte centímetros sobre tu cabeza, la voz que no arrulla ni envenena; de repente es nada, cuando de pensarlo tanto ya hasta lo tocabas y sin conocer su alma te atreves a decir que lo amas.
De repente es nada las palabras tan sentidas que escribiste hace días, las carcajadas que le regalaste a la vida, los saltos ridículos de niña perdida, las pasiones atoradas… todo lo que resistías;  de repente es nada regresar a la cama con una mano tibia y otra helada,  con la cabeza dando vueltas por aquello que no esperabas, por las personas de las cuales ni siquiera te acordabas.  Y de repente es nada los desvelos por una tarea poco afinada, el libro que devoraste cual matona errante, las vueltas a la cuadra con cara blanca, las mañanas de café con palabras atoradas. De repente es nada aquel abrazo fuerte que te dobló el alma, las emociones que nunca creíste generar,  los años de esfuerzo por una supuesta compensación, las horas sentada por un premio que no llegó. Y de repente es absolutamente nada recordar en dónde estabas, hablar del pasado enaltecido, recordar a los viejos amigos, cantar los noventas  y esperar un diciembre aburrido. De repente es nada un diploma del que nadie te ha de preguntar y las risas nerviosas de mamá, esas lágrimas armadas porque las cosas te salieron mal, el coraje del Viernes y la alegría de bailar.
Y se convierte en nada su brazo alrededor de tu cintura, tu mano tímida tratando de acomodar su ceja, la despedida que termina con el chocar de la reja, las notas perfectas y la entrega invisible; de repente se convierte en nada los favores que creíste no se olvidarían, las mañanas sonrientes, las estrellas en la frente, su mirada conquistadora que te prometió el mundo regalándote una servilleta, que te dibujó la sonrisa más inocente mientras te mentía con el pecho de frente.
Y así de simples son los días, porque el tiempo pasa y no puedes detenerlo, porque hacemos planes que se derriten entre tus yemas, porque juramos muchas cosas que casi nunca celebramos, porque lloramos muchas veces y ni quién nos haga caso, porque peleamos todo el tiempo y mañana nos besamos, porque te digo adiós y luego terminas en mí pegado, porque soñamos todo el tiempo y la realidad se vuelve aburrida, porque tomamos decisiones que luego nos restriegan en la cara.
Y se convierte en nada o en todo.

Lucía Olivares
@Olivareslucia

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los temas del sexenio


         Se terminan seis años muy importantes para la historia de nuestro país, seis años de cambios, de movimientos, de guerras, de altas y bajas; aquí un ejercicio de los temas que generaron opinión pública del año 2006 al 2012.
 

Guerra contra el Narcotráfico

Felipe Calderón apenas llevaba 11 días como presidente de la República cuando envío a 6 mil 500 militares a Michoacán, ante la petición del gobierno local, para enfrentarlos contra uno de los cárteles más fuertes, luego informó que algunos miembros de la Policía Militar empezarían a ser transferidos a la Policía Federal y ahí, inició todo.
Estos datos no los conoce la generalidad de la población, pero quienes sí lo percibieron de inmediato fueron varios analistas políticos, quienes comenzaron a mostrar su inquietud y algunos su descuerdo con las decisiones del presidente; esto comenzó a tratarse en diferentes medios de comunicación y después ya ni siquiera fue necesario, puesto que México, un país que hasta entonces era bastante tranquilo, al menos visiblemente, empezó a convertirse en un lugar lleno de peligro para grandes y chicos, tanto para hombres como mujeres, ricos y pobres, apuntando un poco más al norte del país.

¿Se convirtió en un tema de opinión pública? más que eso, creo que es “El tema” de muchos mexicanos, de muchos laguneros, además es un asunto que se nutre día con día, hora tras hora, no pierde vigencia, no pasa de moda, no se deja de nadie. Es un hecho que junto a las redes sociales, (que también tomaron auge durante este sexenio) convirtieron a toda la población en una especie de periodistas y/o alarmantes sociales.



Cierre de Luz y Fuerza

Este evento lo recuerdo en particular  porque se dio al inicio de mi carrera, en octubre del 2009 y fue el primer tema que monitoree. Para ser exactos, el 11 de octubre de 2009, por decreto presidencial, se dispuso la extinción de este organismo público; con lo que se inició el proceso de liquidación administrativa. Se dice que desde el 2003, Vicente Fox ya tenía planeado su liquidación para terminar con ese contrato conectivo de trabajo, pero esto se fue aplazando hasta el 2009 cuando Calderón decretó la final extinción con el argumento de las diferencias en resultados de Comisión Federal de Electricidad, aunado a que “su comprobada ineficiencia operativa y financiera, representa un costo tan elevado que ya no resulta conveniente para la economía nacional ni para el interés público”.

Aquí el tema de opinión pública se genera por el descontento de miles de trabajadores y miembros del sindicato mexicano de electricistas, que en ese momento eran 41 mil activos y 25 mil jubilados. Los trabajadores se rehusaban a la decisión y generaron que la liquidación se tardara más de lo planeado, se consideró una decisión poco sensible, pero al final de cuentas creo que fue estratégica en términos económicos.

 

Epidemia de influenza

En Abril del 2009, la Secretaría de Salud dio a conocer que el país presentaba una epidemia de influenza, y determinó suspender las clases en todos los niveles educativos públicos y privados, desde el preescolar hasta las universidades.

Para una minoría esto fue entendido como una cortina de humo, mientras que el resto de las personas permanecían en sus casas llenos de temor, enviaban a sus hijos a la escuela con tapabocas de acuerdo a lo que los medios decían, se generó la cultura del nuevo estilo de estornudo que ni siquiera Lolita Ayala pudo aprender; cualquier síntoma de gripe era entendido como el principio de una larga agonía o una muerte fría… a todos les daba pena y miedo rozar su nariz con un pañuelo, nos veíamos unos a otros como rivales, deseando encapsularte en gel antibacterial.

Fue el periodo más osco en México, ya que las indicaciones eran mantenerse alejados de las personas que tenían insuficiencia respiratoria, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, no saludar de beso, ni de mano.



Economía

Uno de los logros alcanzados durante el sexenio de Felipe fueron las medidas tomadas para amortiguar los efectos de la crisis en 2008 que permitieron mantener una economía estable; a diferencia de los países más desarrollados, México reportó un crecimiento de casi 16 por ciento a partir de mediados de 2009.

-          El Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.1% a tasa anual, de acuerdo a datos del INEGI.

-          En el combate a la pobreza, a lo largo de los seis años de su gobierno se incrementó de 5 a 6 millones el número de familias beneficiadas en el programa de Oportunidades.

-          Mantuvo un equilibrio positivo en la economía y redujo la deuda externa de 45% a sólo 19%.

-          Durante la crisis internacional del 2008, México logró mantenerse al menos a nivel macroeconómico, a pesar caída del PIB; en ese contexto, México logró posicionarse en el lugar número 14 de las economías del mundo.

 
Sin embargo, el ex presidente Calderón, el cual es conocido por ser un excelente economista no utilizó con eficiencia estos datos, por el contrario, pronunció sus desaciertos. 



Reforma Laboral


El ahora ex presidente de México, Felipe Calderón, presentó ante el Congreso el primero de septiembre de este año, una iniciativa para reformar las leyes laborales en nuestro país, a partir de ese momento todo se convirtió en un escándalo y no lo digo precisamente yo, sino muchos miembros de la Comarca Lagunera.  Esto es un verdadero tema de opinión pública, porque ha generado temor, las habladurías están a la orden del día, la gente dice que sólo beneficiará a los “adinerados”, a los empresarios y los gobernantes; mientras que las personas que se encuentran en un círculo de poder dicen que esta reforma es consecuencia de los 6 diputados y 4 senadores que son líderes de sindicatos muy fuertes y que todos los cambios propuestos sólo los beneficiarán a ellos.

Son muy pocas las personas que se han dado a la tarea de investigar, de leer, de indagar más allá de lo que dicen los medios de comunicación, que al final de cuentas son eso, un medio, nada más. La información y los documentos oficiales están al alcance de todos, aquí la parte que es digna de ser analizada es el rechazo directo a los movimientos del Ejecutivo Federal y en general, a cualquier decisión que tome el gobierno; si bien es claro que a nuestra clase política le gusta complicar las cosas y hacerlas más enredosas de lo que son, también es claro que los mexicanos somos dicharacheros, hablamos por hablar y lo peor del caso… nos creemos todo.

Es increíble que después de 3 meses nos encontremos en la misma situación de desinformación. Por poner algún ejemplo, los institutos especializados en temas de defensa ciudadana no tiene idea del supuesto apoyo que tendrán los trabajadoras con la reforma, los regidores desconocen los lineamientos, los trabajadores y empresarios dicen saber muy poco y el común de los mortales conoce únicamente lo que escuchan en los medios de comunicación.

 

Y colorín colorado… este sexenio se ha acabado.
 
 
Lucía Olivares.
@Olivareslucia

sábado, 10 de noviembre de 2012

¡Qué difícil es elegir pareja!


              La esfera emotiva siempre tiene más peso que la racional, por eso nos hemos convertido en consumistas y estúpidos aceptados sociales… la mercadotecnia nos conoce más de lo que imaginamos; cuando empiezas a sentir, la racionalidad pierde peso… se esfuma, ¡se va!

Hace poco me preguntaron “¿Crees que el corazón sea inteligente?” y respondí “No, él es muy tonto”… no sé, esa es mi opinión, pues desde hace años las relaciones se arreglan, se forman por conveniencia, aseguran los estereotipos, los intereses, las comodidades, pero nadie se ocupa del corazón, no tiene voz ni voto, él siempre ha tomado decisiones erróneas, todo lo hace tremendamente difícil, si no fuera esencial seguro ya lo hubiéramos echado de nuestro cuerpo.

Observar a las parejas es un ejercicio fascinante, cuántos de ellos serán realmente felices, cuántos de ellos logran compenetrarse de verdad, cuántas diferencias existen entre uno y otro, cuánto se necesitan, cuánto se aman… cuánto.

La sociedad ha marcado varios puntos que no debemos pasar por alto: el nivel socioeconómico, la edad, la profesión, la religión, el vehículo, la altura, los hobbies, la facha, la familia, los amigos, el entorno. ¿Y la chispa? ¿Y esa serpentina que baila dentro de ti con frenesí? ¿Y el rubor en las mejillas? ¿Y las palabras atoradas? ¿Y los versos reprimidos? ¿Y los sueños con sonrisa?... eso, eso  entra en la clasificación de los tontos. El amor verdadero se convierte en utopía, entre todos nos hemos dedicado a hacerlo garras, pero no nos atrevemos a quitarle las garras a las personas y observarlos completamente desnudos, con su esencia, con lo que son sin el reloj, ni la cartera, sin su trabajo, sin bici y sin moto, sin años ni meses, sin amigos, sin adornos. ¿Y esto por qué?  Porque perseguimos la experiencia pública y no la interna.

Terminando con el principio diría ¡Qué difícil es elegir pareja!, qué absurdo concepto de entrega, porque ahora pareciera que al decidir estar con alguien decides convertirte en él, una carta de presentación distinta, nuevas aptitudes adquiridas. Qué difícil elegir pareja cuando vas a dejar de hacer cosas que tu amas para hacer feliz al otro y luego decir que son felices juntos, qué difícil elegir pareja cuando le restas independencia a tu vida, qué difícil elegir pareja cuando el amor se convierte en condicionante, qué difícil elegir pareja cuando te vuelves obligación de alguien. Y lo peor de todo es que no podemos enajenarnos; cada quien anda en su vida buscando objetivos distintos y ponerse de acuerdo puede ser muy difícil.

Creo que hay 3 opciones, o eliges lo socialmente correcto y triunfas cuando señalen tu buena vida, o escuchas al tonto corazón, te enamoras profundamente hasta que las habladurías y tu propia vista te digan: fui una imbécil; o la última, correr con la suerte de enamorarte de un socialmente aplaudible y que él también se enamore de ti, entonces, podrás escuchar la aprobación de la gente llena de serpentinas en el vientre.

 

PD: Cuando se enamoren de alguien y no sean correspondidos, no lo sufran, gócenlo, porque es fácil querer a quien te quiere y caminar tomados de la mano, pero querer a quien te rechaza es un ejercicio de tremenda imaginación.
 
Lucía Olivares
@Olivareslucia

viernes, 12 de octubre de 2012

La oferta y la demanda del poder


Lucía Olivares
 

            Las tragedias invaden los hogares de los mexicanos, diluvios provocados por hermosas mujeres de la televisión, la riqueza inalcanzable, el arraigo al hombre, amistades temerosas, fraudes, embustes que al final de cuentas terminan por resolverse; el famoso final feliz protagonista de todas las historias ficticias que nos alimentan desde las 4 hasta las 10 de la noche.

Se dice que la esperanza del mexicano se encuentra en ese aparato que para algunos continua siendo una caja negra, pesada, con dos líneas en medio, vibrantes y estorbosas; mientras que los más afortunados adornan sus habitaciones con pantallas gigantes que no  se atreven a encender.

Le hemos dado exclusiva a la palabra traición, lo hemos convertido en algo monetario, abusivo para una generalidad, dejando aparte las pequeñas y sencillas relaciones, los acercamientos cariñosos e hirientes. Hablamos de traición sólo como referente a los “grupos de poder”, a los políticos, a los “adinerados”.

El problema no es la distribución de la riqueza, sino la manera de conseguirla y el darse cuenta de que el sistema, nuestro sistema, está hecho para que nos vean la cara y pagarles por ello. El fuero político en México se ha distorsionado con el tiempo, lo que en principio fungía como protección y/o respaldo para algunos líderes, se convirtió en la oportunidad de engrandecimiento de muchos, de faltas morales aprobadas, de abusos humanos, de estar exentos a la ley.

Las malas intenciones; esos pequeños, inocentes y manejables conflictos de intereses que se presentan en todas las relaciones interpersonales, representan mucho más que una sonrisa hipócrita y unas palabras bien pronunciadas pero poco sentidas. Somos una sociedad egoísta y orgullosa, que piensa única y exclusivamente en sí mismo, entonces, ¿por qué nos alteramos al ver que otros con más poder actúan de la misma forma que nosotros con el vecino? Quien tiene el dominio es quien lastima con mayor fuerza y nos equivocamos terriblemente al elegir el nicho del poderío. Tal vez el hartazgo al robo, la burla, la ofensa, el daño a la integridad personal no ha sido suficiente. Creo que aún no es suficiente porque continuamos reaccionando de la misma manera.

Nos aferramos a darle poder a quien nos bofetea no una, ni dos veces; a marcar  diferencias que no existen, a permitir traiciones calificadas y peor aún, a continuar por el mismo camino creyendo que es el único.

Apague su caja negra, pesada y anticuada, no se anticipe usted a encender la pantalla plasma; entienda que el diluvio no llegará con el bote que lo deje en la bahía, si bien, ahí se guarda la esperanza, que puede no hacer más que seguirse aligerando.

Listos, “muy listos”